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¿Alfarería mexicana libre de plomo? Ya está siendo posible

Para contrarrestar los altos índices de plomo en la sangre de las infancias, la asociación civil internacional Pure Earth impulsa el uso de la alfarería mexicana libre de plomo. A través de la iniciativa Barro Aprobado busca dar solución al problema de la exposición de este elemento en las artesanías y utensilios. El fin es proteger la salud de las infancias.

Según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de 2020 de la Secretaría de Salud, en México existen 1.4 millones de niñas y niños de entre uno y cuatro años intoxicados por plomo. Por su parte, en un informe de julio de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que un tercio de los niños del mundo están intoxicados por plomo.

Barro Aprobado busca que tanto consumidores como alfareros tengan una alternativa saludable y libre de tóxicos. Por ello busca visibilizar y perpetuar el trabajo de las y los artesanos y alfareros que ya forman parte de esta iniciativa en el país.

Daniel Estrada, director general de Pure Earth México, explica que la mayoría de los alfareros fueron capacitados por el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart) en el uso de nuevos esmaltes libres de plomo.

Con más de una década de trabajo en México, Pure Earth y la iniciativa Barro Aprobado han creado un directorio de artesanos y alfareros que ya son parte de esta nueva técnica saludable. “Barro Aprobado es la apuesta hacia una alfarería tradicional libre de plomo. Actualmente no se puede exportar, y lo que queremos es que se pueda encontrar alfarería libre de plomo mexicana en todo el mundo”, explica Estrada.

Entidades como Puebla, Oaxaca, Morelos, Estado de México, Ciudad de México, Nuevo León, Tlaxcala, Veracruz, Zacatecas, Michoacán, Guerrero, Hidalgo y Jalisco ya cuentan con alfareros y puntos de venta de Barro Aprobado.

“En Michoacán hay mucho turismo canadiense que pide que la alfarería sea libre de plomo, y eso les conviene a los alfareros. Quizá los alfareros no noten tanto la diferencia en su salud, pero sí en la de sus hijos”, comenta Estrada entrevistado por Newsweek en Español.

¿CÓMO AFECTA EL PLOMO EN LA SALUD?
La cocina mexicana se distingue por tener, al menos, una olla, cazuela, plato, jarra o jarritos hechos de barro. O loza cubierta por esmaltes que dan un acabado a estos utensilios que se usan para cocinar o contener bebidas.

Sin embargo, durante décadas se ha usado un vidriado o sellado con esmaltes —como parte de acabado artesanal— que contienen plomo. Este esmalte expone la salud de las personas al generar altos contenidos de plomo en la sangre. Afecta, principalmente, a las infancias.

De acuerdo con la iniciativa Promo Salud, de la Secretaría de Salud, en México la principal fuente de exposición al plomo proviene de la loza de barro vidriado. Ollas, cazuelas, platos y jarras, empleados para cocinar, calentar, servir o guardar alimentos y bebidas, son algunos ejemplos.

El plomo llega a estos utensilios debido a que, durante su elaboración, el esmalte les da un acabado brillante, resistencia al fuego e impermeabilidad. Sin embargo, al no adherirse por completo a temperaturas tan altas, como sucede con los hornos de leña, estos utensilios esmaltados llegan a dañar la salud tanto de los artesanos como de los consumidores.

Eso se debe a que el plomo “se desprende y las personas lo ingieren cuando los alimentos o bebidas se han cocinado, calentado o servido”, explica la Secretaría de Salud en un comunicado.

CÁNDIDO, UN ARTESANO LIBRE DE PLOMO
En Tlaunilolpan, municipio de Chapantongo, Hidalgo, vive Cándido Patricio Olguín, un artesano que desde niño se ha dedicado a la producción de barro. Proviene de una familia artesana, donde sus padres, abuelos y bisabuelos conservan la tradición de la artesanía de barro.

Cándido explica a este medio cómo transitó a esmaltes libres de plomo en las artesanías que realiza. Todo sucedió en 2010, cuando cambió su técnica de acabado por esmaltes libres de plomo.

“Tiempos atrás trabajamos el plomo porque así nos enseñaron los papás y abuelos. Después supimos que el esmalte está mal y contenía plomo. Tenía una sustancia que hacía mal para los alimentos, por eso decidimos hacer el cambio y trabajar el vidriado libre de plomo”, cuenta en entrevista.

Entre las piezas que Cándido y su familia realizan se encuentran cazuelas de diferentes tamaños, platos y vajillas de medidas y formas diversas. Además, fabrican ollas, frijoleras y comales de barro para estufa.

“Ahí intervino mucho Fonart. Nos capacitó y nos enseñó cómo usar el esmalte. Lo hicimos por beneficio de la familia y cuestiones de salud. Hoy ofrecemos productos con mejor calidad para una temperatura alta de 1,000 grados que garantiza más la calidad de la pieza”, cuenta.

Para Cándido y su familia, el principal reto que enfrentaron al dejar los esmaltes que contienen plomo fue el cambio de la técnica en alfarería. “Nos costó algo de trabajo porque se requiere de más esfuerzo, más trabajo y más limpieza”, añade.

En términos de salud, cuenta Cándido que desde que dejó de usar esmaltes que contienen plomo notó que las manos ya no se le resecan.

“El plomo quema más en la piel de las manos. Se resecan más. Ese es el miedo que nos entró. Tenías que esperar a que pasara el dolor o dejar de trabajar una semana. Cuando uno moldea piezas luego se ponen a secar, y en esos seis u ocho días esperábamos a que las manos se compusieran un poco. Y volvíamos de nuevo a esmaltar. Así nos la íbamos llevando y aguantábamos”, cuenta.

A más de una década de haber dejado los anteriores esmaltes, Cándido menciona que con los de Barro Aprobado libres de plomo que ahora utiliza las manos ya no se le resecan. Además, las piezas tienen mejor acabado y garantizan su salud y la de sus clientes.

INFANCIAS AMENAZADAS POR EL PLOMO
Un informe de la Secretaría de Salud de 2021 registra que usar plomo es tóxico incluso en pequeñas cantidades. El daño llega a ser mayor en niñas y niños menores de cinco años y en los fetos en el vientre materno.

En julio de 2020 la OMS también advirtió que el plomo, al ser una potente neurotoxina, causa daños irreparables al cerebro de la niñez. Particularmente, es destructivo para los bebés y niños menores de cinco años.

En el anuncio, la OMS se refirió a los resultados arrojados en el informe “The Toxic Truth: Children’s exposure to lead pollution undermines a generation of potential (La verdad tóxica: la exposición de los niños a la contaminación por plomo socava el potencial de una generación), presentado por Unicef y Pure Earth.

Se trata de un análisis de la exposición infantil al plomo que realizó el Instituto de Evaluación de la Métrica de la Salud (IHME) y verificado mediante un estudio aprobado para su publicación en Environmental Health Perspectives.

De acuerdo con el estudio, en 2018 México perdió el equivalente a 8.9 millones de puntos de coeficiente intelectual entre los niños debido al plomo. Este, dijo el informe, se encuentra en el agua, la pintura y la cerámica.

Entre las consecuencias en la salud por la exposición al plomo está el contraer anemia, hipertensión, disfunción renal, inmunotoxicidad y toxicidad en los órganos reproductores. Se cree que los efectos neurológicos y conductuales asociados al plomo son irreversibles.

La OMS también señaló que “no existe un nivel de concentración de plomo en sangre que pueda considerarse exento de riesgo”.

Con lo anterior, la Secretaría de Salud en México recomienda el uso de ollas, cazuelas, jarras y demás utensilios fabricados con barro libre de plomo. O, en su defecto, el uso de barro bruñido libre de este elemento tóxico.

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