Música

‘De tradición y nuevas rolas’, música que se apropia de las lenguas

Desde hace cuando menos una década, se empezó a conocer una serie de propuestas musicales generadas dentro de comunidades, en especial indígenas, donde se recuperaban no sólo las historias o la lengua, sino toda una tradición reflejada en su manera de acercarse a la realidad y entender al mundo.

Así fue como surgió el Encuentro “De tradición y nuevas rolas”, recuerda la investigadora Adriana Hernández Ocampo, ya con ocho ediciones, siendo un proyecto que se comenzó con ciertos temores, en gran parte porque no se tenían muy bien ubicadas a las agrupaciones, salvo a aquellas por las que se había pensado esta reunión.

“Habíamos identificado a algunos grupos y tampoco teníamos muy claro todo, porque se había trabajado mucho a favor de las propuestas tradicionales de la música y de la cultura popular, de resguardar estas tradiciones; entonces, teníamos algunas resistencias de por qué estábamos generando o apoyando este tipo de expresiones”, en palabras de la directora de Promoción e Investigación de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas, de la Secretaría de Cultura.

Rap en zapoteco, hip-hop en maya, pop en zoque, blues en tsotsil, rock en seri… apenas unos cuantos ejemplos de las múltiples formas que han adquirido no sólo las lenguas originarias, sino la necesidad de los mismos jóvenes indígenas por hallar nuevas formas de expresión, aun cuando no se habían integrado en los programas de alguna institución cultural, reconoció la investigadora.

“El proyecto tuvo una buena aceptación de los estados, porque logramos organizar conciertos y encuentros simultáneos en 17 estados, con motivo del Día Internacional de las Poblaciones Indígenas, incluso en aquellas entidades que nos decían ‘aquí no existen este tipo de agrupaciones’”.

Aprendizajes cotidianos
Hay propuestas que se han consolidado con el paso de los años, grupos de jóvenes que ya forman parte de la música popular de México: Lumaltok, Hamac Caziim, Sak Tzevul, Noesis, en gran parte debido a que el encuentro ha permitido la retroalimentación, tejer puentes con otros festivales, al grado de llegar a tener un espacio en el Vive Latino.

“Si bien como De tradición y nuevas rolas hubo una pausa, sí se mantuvo la convocatoria a los músicos, lo que refleja la calidad de las propuestas, la solidez de muchas de ellas”, explicó.

El Decenio de las Lenguas Indígenas también ha dado pie a que se voltee a ver mucho más a estas agrupaciones y se les convoque a participar -no en un equilibrio con respecto a la música de los jóvenes, en general, porque no lo hay–, pero sí con una mayor presencia en los escenarios de la música.

“Lo que buscamos es el movimiento de las generaciones, porque si bien los chavos de Lumaltok o de la Sexta Vocal son muy jóvenes todavía, hay otros que son mucho más jóvenes y en el relanzamiento del proyecto como tal se va a permitir volver a encontrar a estos jóvenes, sumar a nuevos”.

A desarrollarse entre el 20 y el 24 de abril, el octavo Encuentro nacional “De tradición y nuevas rolas” tendrá la participación de bandas y solistas de Chiapas, Michoacán, Oaxaca, Quintana Roo y Yucatán enriquecen la escena musical de México, con propuestas en las lenguas zapoteca, maya, purépecha y zoque, al ritmo de rap, rock, pop, balada y pirekua

La inauguración de las actividades se llevará a cabo el 20 de abril, a las 17:00 horas, en el Museo Nacional de Culturas Populares; los conciertos serán el 23 y 24 de abril en el PARCUR, en la III Sección del Bosque de Chapultepec.

Uno de los aspectos destacados por la especialista es que los días 21 y 22 de abril, en el Complejo Cultural Los Pinos, las bandas y solistas formarán parte del Campamento musical, con talleres y clínicas sobre composición y arreglo musical, producción, manejo escénico, creación literaria en lenguas indígenas y empresas culturales, coordinadas por destacados músicos de trayectoria y especialistas, entre los que se encuentran Leonardo Soqui, Van T; Ximbo, Juan Sant; Diana Rossette, Damián Martínez; Alfonso, Poncho, Figueroa, Ernesto Muñoz; Feliciano Carrasco y Julio Vallejo.

Los retos de “las nuevas rolas”
A lo largo de los encuentros se ha logrado sumar a más dos mil 700 músicos en los diferentes espacios, tanto en los talleres, en los conciertos locales y en los nacionales, dentro de un trabajo de los jóvenes que se ha logrado realizar al margen de las instituciones y de los programas, resaltó Adriana Hernández Ocampo.

El año pasado a través de Alas y Raíces, se generó la posibilidad de convocar a los más jóvenes, porque a los otros grupos ya se presentaban en festivales, ya estaban muy visibles en las actividades de cultura de los estados, aunque no por ello los retos se han terminado, a decir de la investigadora.

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