Península

Yucatán: Hospital de la muerte

*La corrupción, el influyentismo y el amiguismo han convertido al Hospital en un verdadero nosocomio de la muerte, ante los diversos casos de negligencia médica protagonizado por recomendados inexpertos, quienes causaron la defunción de pacientes , en especial, durante la pandemia de Covid-19

*En los casos más graves, donde es inminente la defunción del paciente se permite que los estudiantes que realizan su servicio social experimenten con los desahuciados. Escasez de medicamentos, falta de mantenimiento de las instalaciones y equipo médico

*El subdirector de enfermería, Ángel Morgan Dzib, dio de baja a 200 personas y los reemplazo con personal del O’Horán, de donde es jefe de guardia del turno nocturno B, por lo que todos ellos dobletean, pues cobran en ambas instituciones, que por Ley está prohibido

Redacción/Sol Yucatán

Mérida. – La corrupción, el influyentismo y el amiguismo han convertido al Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán (Hrae) del Gobierno federal en un verdadero nosocomio de la muerte, ante los diversos casos de negligencia médica protagonizado por recomendados inexpertos, los cuales causaron la defunción de numerosas personas, en especial, durante la pandemia de Covid-19.

Lo peor de todo, el subdirector de enfermería del Hrae, Ángel Morgan Dzib, solapa las irregularidades cometidas por “sus consentidos”, todos ellos personal del O’Horán, de donde esl jefe de guardia del turno nocturno B, por lo que todos ellos “dobletean”, es decir, cobran en ambas instituciones.

Para colmo, ante el deceso de un contagiado de Covid-19, cuyo paciente tenía una esperanza de vida del 50 por ciento, la confusión de una enfermera le provocó la muerte, ya que le dio el medicamento equivocado, Morgan Dzib, ante el reporte, pidió al personal médico a que “perdonen, pero no todos nacimos sabiendo”.

Incluso, se le cataloga como Hospital Experimental y Centro Alternativo de Trabajo del Hospital O’Horán”. El HRAE cuenta con un quirófano particular, específicamente el número cinco, que está a cargo de una empresa privada, por lo que es el mejor equipado, y allí nadie del personal del hospítal puede entrar.

Incluso, en los casos más graves, donde es inminente la defunción del paciente permite que sus estudiantes que realizan su servicio social experimenten con los desahuciados.

De acuerdo con las denuncias del personal del Hospital, así como de quienes fueron dados de baja de manera injusta, coinciden en las numerosas irregularidades que predominan en el Hrae, tal el caso de la escasez de medicamentos, la falta de mantenimiento de las instalaciones y equipo médico.

A principio de la pandemia, en abril de 2020, con recursos federales se contrataron a 200 personas para atender a pacientes infectados con Covid-19, todos ellos, con licenciatura y especialidades, por lo que cubrían el correcto perfil para la atención de dichos pacientes.

A partir del verano de 2020 y durante 2021 comenzó el despido de personal de primera línea, especialmente, el de enfermería que fue contratado al inicio de la contingencia de Covid-19, el cual se desempeñó durante la etapa más crítica de la pandemia.

Bajo la justificación de un recorte presupuestal y el descenso de la incidencia de contagio, se dio de baja a unos 150 enfermeros.

Sin embargo, se trató de un truco de Morgan Dzib, pues contrató a 150 trabajadores del O’Horán para reemplazarlos, muchos de ellos, próximos a pensionarse además que carecían del perfil académico adecuado para un hospital de alta especialidad.

Es decir, los puestos fueron otorgados a “personal nuevo y recomendado” que pertenece a la plantilla del O’Horán, y que cuenta con base en dicho nosocomio, todo ello, con la autorización del director del Hrae, Alfredo Medina Ocampo.

Lo peor es que los recomendados forman parte de su círculo laboral y social, a quienes también usa para fines políticos para la campaña de Vicente López Cardeña como candidato del secretario general de la sección 67 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (Sntsa).
Con base en la investigación de Sol Yucatán, se constató que entre los recomendados hay personas con denuncias penales, así como que por su inexperiencia e ignorancia provocaron la defunción de infectados de Covid-19, entre otras anomalías.

Asimismo, en el Hrae está prohibido la contratación de técnicos, pues mínimo deben de estar en la categoría C, es decir, como base deben tener una licenciatura.

Ejemplo de ello es el técnico de enfermería Efrén Jesús Lugo Alpuche, quien tiene una demanda penal interpuesta en la Fiscalía General del Estado (FGE) por venta ilegal de plazas, cuyo número de expediente es 2741/M3/2016.

Lo mismo ocurre con la psicóloga Gabriela Barrera Baqueiro, quien es jefa del departamento del área médica del Hrae, cuando el puesto debe estar a cargo de un médico general. SECUELAS DEL COVID-19

Numerosas deficiencias de mantenimiento prevalecen en el nosocomio, las cuales han costado la vida a muchas personas, y otras han quedado lesionadas.

Tal el caso de camas que no sirven, ventiladores que cada rato se apagan, aires acondicionados sucios, la falta de mantenimiento al equipo.

En abril de 2021, a una mujer del área de limpieza se le cayó el techo de plafón, por lo que resultó lesionada, y como pertenecía a una empresa privada que brinda el servicio, fue atendida en otra clínica.

Asimismo, un paciente de Covid-19 que tenía una esperanza de vida del 20 por ciento falleció debido a que el ventilador se le apagó, por lo que murió por la falta de oxígeno, de acuerdo con el expediente.

De igual forma, una enfermera del Centro de Salud no supo atender al paciente, a quien le suministró un medicamento diferente, pues se confundió, a pesar que la víctima tenía una probabilidad de vida del 50 por ciento.

En hospital prevalece un notable desabasto de medicamentos, y a pesar de ello, Morgan Dzib amenazó al personal para que no pidan a los familiares de los pacientes que compren el producto requerido, para evitar que las personas se enteren de la carencia que predomina.

En ocasiones, ni siquiera paracetamol hay, por lo que el paciente se tiene que aguantar el dolor ya que no se le puede suministrar otra medicina.

La situación se complica en el área de quimioterapia, así como de cardiología, entre otras especialidades, cuyo medicamento es caro y escaso.

DÉSPOTA Y AMBICIOSO
Morgan Dzib es catalogado por el personal como ambicioso, corrupto, prepotente, déspota, gritón y soberbio. A los primeros contratados les decía que gracias a él tenían trabajo, o que en cualquier momento les puede dar de baja, entre otras expresiones para sobajar al personal.

A partir de octubre de 2020, sólo se desquitaba con el personal que no eran del O’Horán, a quienes les advirtió que no pueden faltar, no pueden meter incapacidades, e incluso, no se pueden enfermar, “ni siquiera de Covid-19, ya que se trata de un mal que se puede controlar con la mente”.

DESTITUYEN A HOMENAJEADO
De manera inexplicable, Pedro Bojórquez, quien ganó el premio Benito Juárez como Mejor Enfermero del Hraepy, al día siguiente fue destituido. Al premiado le quitaron un buen porcentaje del premio en efectivo que recibió, por lo que interpuso una denuncia.

Luego de ganar el proceso, le entregaron el dinero correspondiente, más una compensación y le devolvieron su base, pero fue amenazado de que le “harían la vida de cuadritos”, por lo que una vez que cobró el monto correspondiente, ya no regresó.

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